"Fue maravilloso sentirme escuchada y validada. No soy de abrirme y hablar mucho sobre mi o lo que siento por temor y al principio fue difícil pero me ayudó a construir un espacio seguro que me permitió por primera vez hablar y con eso empezar a entender lo que siento. Sentí paz."
— C. — 32 años, CDMX